2011 here we go!

Luego de 2 años de silencio se pierde un poco la costumbre, pero acordarme que existe este espacio es una buena señal. Mal que mal pasamos años de crisis económica, de terremotos y réplicas, y todas esas cosas tienden a afectar los afectos también.

Pero no sólo eso. Los afectos tienden a conformarse con lo que el día ofrece y olvidan que en otros tiempos quisieron más y mejor. Lo extraño es que se sabe que se anhela sin poder recordar que es lo que está perdido, hasta que por casualidad o causalidad, nos topamos con lo extrañado y lo reconocemos de inmediato y lo queremos de vuelta.

Así parte este año.

Una rápida mirada a las cartas que ya están echadas me auspician buenas experiencias para este año, pero como voy cabalgando con un pié sobre el caballo del destino, gratamente sorprendida con su generosa oferta, al mismo tiempo, el otro pié va sobre el caballo del libre albedrío, lo que indica que debo procurarme de agregar las experiencias que me interesan, en especial las que he postergado por varios tiempos.

Primero hay que definir la meta, cosa que no me resulta muy difícil encontrar, luego de años de infructuosa persecución a tal esquivo personaje, porque obviamente había que dejar atrás la crisis y el terremoto para hacer un buen cortejo. O reincidencia, una vez que se ha bailado juntos, es imposible no querer revivir la experiencia.

Y como lo importante no es la meta, sino el camino, fundamental va a ser volver a insertar en la rutina todas esas pequeñas experiencias que he dejado a un lado y que van a ser mi aporte para este año.

Si bien esto no es más que un resumen de buenas intenciones, creo que plasmándolas en una hoja en blanco (y espero que no me juegue en contra lo virtual), puede ser que se concreten y tomen forma o testigos, para no poder echar pié atrás.

Here we go!

Imagen tomada de http://museumblogs.org/detail/56943-museo-fernando-paillet

Comentarios

Talhya Pires dijo…
Jo, me sorprende tanto!! no pensé que también te diera por las letras, bueno respecto a tu reflexión , cada día tiene su afán decían los viejos, pero ES ASI y cada día nos llena de todo y nos acerca a la sabiduría necesaria, cada día es un reto y un agrado, cada día hay nuevos brillos y nuevos bríos, cada día nos podemos mirar mejor al espejo y atisbar tras la cuenca de nuestros ojos algo de ese Dios, que incesante y tontamente buscamos fuera y sentirnos felices de sabernos parte de el.
Mi abrazo primi, y te advierto que te seguiré..jejej
bss.

Entradas más populares de este blog

Reconectar y partir de nuevo.

Redescubriendo Benedetti

La Vida es Pública